Revolución circular: Cómo las microalgas están transformando los residuos del aceite
- Sonne Recolección

- hace 3 días
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El sector oleícola se enfrenta históricamente a un gran reto medioambiental: la gestión de las aguas residuales generadas durante la extracción del aceite de oliva, las cuales suelen almacenarse en balsas a la intemperie, impidiendo la recuperación del agua. Sin embargo, un avance reciente de la Universidad de Jaén (UJA) promete revolucionar esta industria mediante la economía circular.
Un equipo del Departamento de Ingeniería Química, Ambiental y de los Materiales ha demostrado que es posible utilizar una microalga para depurar estos vertidos tóxicos y, al mismo tiempo, generar una biomasa de altísimo valor comercial.
El protagonista: Neochloris oleoabundans
El estudio, publicado en la revista científica Engineering in Life Sciences, revela que la microalga Neochloris oleoabundans es capaz de nutrirse de la elevada carga orgánica de las aguas de almazara, incluso en condiciones extremas para otros organismos. Este microorganismo realiza un trabajo doble: por un lado, descontamina eficazmente el agua y, por otro, produce compuestos útiles para múltiples industrias.
Eficacia y valor añadido
Los resultados del laboratorio muestran un impacto contundente tanto en la limpieza del agua como en la calidad de la biomasa obtenida:
Descontaminación masiva: El proceso logra reducir entre un 66% y un 94% los principales contaminantes de las aguas de almazara, alcanzando una calidad que permite su reutilización para riego agrícola.
La mezcla perfecta: Al combinar los efluentes de la almazara con aguas residuales urbanas de la depuradora de Mengíbar, se logró diluir la toxicidad de los fenoles y aportar nutrientes clave (nitrógeno y fósforo) para la microalga. Esta estrategia alcanzó reducciones de hasta el 94% en compuestos nitrogenados y más del 90% en la demanda química de oxígeno.
Composición de la biomasa: Durante el proceso, la microalga cultivada actúa como una biofábrica, acumulando hasta un 56% de carbohidratos, un 51% de lípidos y casi un 50% de proteínas.
¿Para qué sirve esta nueva biomasa?
Gracias a esta riqueza en carbohidratos, lípidos y proteínas, el residuo transformado se convierte en una valiosa materia prima para la creación de biocombustibles, biofertilizantes y productos cosméticos.
Según explica la investigadora Mª Lourdes Martínez-Cartas, este enfoque es un claro ejemplo de economía circular aplicado al sector del olivar, ya que evita el daño ambiental de los vertidos sin tratar y permite recuperar agua, un recurso cada vez más escaso.
El futuro: De la universidad a la industria
Este proyecto, que cuenta con la financiación de la Junta de Andalucía a través de fondos FEDER, se prepara ahora para su siguiente gran salto. El equipo de la UJA planea trasladar este modelo a escala industrial durante la campaña de producción de aceite.
El objetivo final es consolidar esta tecnología como una herramienta viable para las almazaras, garantizando la estabilidad del cultivo en grandes volúmenes y abriendo nuevas e importantes oportunidades económicas y ecológicas para el sector.
Conclusión
SONNE, al llevar a cabo la recolección y administración adecuadas de los vertidos producidos por la extracción del aceite, da un paso esencial para convertir un importante problema ecológico en una enorme oportunidad en el sector industrial. Al implementar una recolección adecuada que permita someter estas aguas a tratamientos innovadores, como el uso de microalgas, el sector oleícola logra eliminar entre un 66% y un 94% de los contaminantes y purificar el agua hasta el punto de poder reutilizarla directamente para el riego agrícola.
Referencias




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